La Coctelera

"Investigación para la Creación"

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30 Marzo 2007

La técnica de GRUPOS FOCALES: ¿en qué consiste; cómo se aplica; para qué sirve?

Por favor, suban aquí sus comentarios sobre esta técnica de investigación...

Los Grupos Focales de Discusión

El grupo focal de discusión es “focal” porque focaliza su atención e interés en un tema específico de estudio e investigación que le es propio, por estar cercano a su pensar y sentir; y es de “discusión” porque realiza su principal trabajo de búsqueda por medio de la interacción discursiva y la contrastación de las opiniones de sus miembros. El grupo focal es un método de investigación colectivista, más que individualista, y se centra en la pluralidad y variedad de las actitudes, experiencias y creencias de los participantes, y lo hace en un espacio de tiempo relativamente corto.

1. Fundamentación Epistemológica

Sin una clara fundamentación epistemológica y metodológica, una técnica de investigación no pasa de ser un conjunto de procedimientos confuso, arbitrario e incomprensible. Por ello, queremos poner de relieve estas dos partes de esta técnica.

Niels Bohr considera el principio de complementariedad como un as­pec­to central de la descripción de la naturaleza. En re­la­ción a la física cuántica, señala que la luz se com­porta como una onda en determinadas condi­cio­nes de observa­ción (por ejemplo, en los efectos de interferen­cia), y como una partícula en otras (por ejemplo, en los efectos fotoeléctri­cos), por lo cual se llega a con­clu­sio­nes que resultan con­ceptualmente incom­patibles, pero que, con una base episte­mológica más riguro­sa, son comple­mentarias. Distintas si­tua­ciones de observa­ción son con frecuen­cia complementarias entre sí, lo cual quiere decir que, aunque parezca que se excluyen mutuamen­te, que no pue­den ser realizadas simultá­neamente y que los resultados de una no pueden compararse unívoca­mente con los de otra, sin embar­go, analizando más profundamente la acti­vidad episté­mica del sujeto, se perciben como com­patibles, conciliables y comple­men­tarias (Barbour, 1971, p. 333; Heisen­berg, 1975, pp. 131-2).

Niels Bohr introdujo la idea de complementariedad a fin de facilitar la comprensión de la relación existente entre pares de conceptos clásicos. Concibió las imágenes de la onda y la partícula como dos descripciones complementa­rias de la misma realidad; por tanto, sólo parcialmente correctas y con un campo de aplicaciones limitado. Ambas imágenes eran necesarias para dar una explicación completa de la realidad atómica y ambas habían de ser aplicadas den­tro de los límites impuestos por el principio de incerti­dumbre. La noción de complementa­riedad se ha convertido en parte esencial del concepto de la naturaleza sostenido por los físi­cos, y Bohr sugirió repetidas veces que tal vez esta noción podría resultar útil fuera del campo de la fí­sica.

Son muchos, en efecto, los autores –físicos y humanis­tas– que han seguido a Bohr en un uso más amplio de la idea de com­ple­mentarie­dad; análisis mecanicistas y orgáni­cos, des­cripciones conductua­les e introspeccionistas, mente y cere­bro, voluntad libre y de­terminismo, teleología y meca­nicis­mo, etc. pueden ser considera­dos no tanto como expli­cacio­nes conflicti­vas y contradictorias, sino como descrip­cio­nes complementarias (cada una capta aspectos de la realidad que no ven las otras), válidas en diferentes con­tex­tos, y aun en el mismo contexto cuando se adop­tan pers­pectivas dife­ren­tes. Igualmente, la ciencia, la filosofía, la histo­ria y el arte pueden ser entendi­das como modos dife­rentes y com­plementarios de descripción de la misma reali­dad, cada uno de ellos con su aporte propio, único e insus­tituible.

Ya Aristóteles había dicho en su tiempo que el ser nunca se da a sí mismo como tal (y, menos, en su plenitud), sino sólo por medio de diferentes aspectos y categorías (Metaf. Lib. iv, cap. 5-6). Es decir, que las realidades nos ofrecen sólo algunas de sus caras, y que el sujeto dispone sólo de algunas categorías. Por esto, necesitamos una racionalidad más respetuosa de los diversos aspectos del ser del pensamiento, una racionalidad múltiple. Habermas señala que esta racionalidad tendría que hacer accesible al mismo tiempo las tres esferas del conocimiento especializado, es decir, “creando una interacción sin restricciones de los elementos cognitivos con los práctico-morales y los expresivo-estéticos” (en: Giddens y otros, 1991, p. 209).

Nos encontramos aquí en la misma situación que el es­pec­tador que presencia la exhibición de una obra teatral. Él no puede ocupar sino una butaca y, por consiguiente, no puede tener más de un punto de vista. Ese puesto puede ser muy bue­no para captar algu­nas escenas y, quizá, no tan bue­no o, in­cluso, muy malo para otras. Cuando la obra teatral, en cam­bio, es transmi­tida por TV, se colocan 6 u 8 camaró­grafos en los puntos más antagónicos y opuestos, y el di­rec­tor de la trans­misión va esco­giendo y alter­nando sucesi­va­mente los en­foques de las diferentes cámaras. Así, tene­mos la visión des­de la izquierda, desde la derecha, desde el centro, de cerca, de lejos, etc. como si sal­táramos de una butaca a otra; es de­cir, tenemos la complementa­riedad y riqueza de diferentes puntos de vista. Esta misma lógica es la que usa el buen fo­tógrafo cuando en una fiesta, para capturar las mejo­res esce­nas, se mueve ágilmente en todo el espacio disponi­ble. Sólo así podrá después crear un bello álbum de la fiesta.

Esta misma situa­ción la constatamos en la vida moderna cuando nombra­mos un jura­do, una comisión o el parlamento, integrados siempre por muchos miembros, conscientes de que así, con una mayor amplitud de criterios, será analizada más exhaustivamente la complejidad de la realidad.

Sería interesante sentar, imaginariamente, en butacas diferentes a Aristó­teles, Ptolomeo, Leonardo, Copérnico, Newton, Marx, Freud, Einstein, Gandi u otros hombres céle­bres de la historia, y tratar de ver “el teatro del mundo” des­de las perspectivas sociohistóricas de sus ideas. Ciertamente, tendríamos una visión muy enriquecedora.

En esen­cia, el prin­cipio de complementariedad su­braya la incapaci­dad humana de agotar la reali­dad con una sola perspectiva, pun­to de vista, enfoque, óp­tica o abordaje, es decir, con un solo intento de cap­tarla. La descrip­ción más rica de cualquier entidad, sea física o humana, se lo­graría al inte­grar en un todo cohe­rente y ló­gico los aportes de diferentes perso­nas, filoso­fías, escuelas, méto­dos y disciplinas.

La verdadera lección del principio de complementarie­dad, la que puede ser traducida a muchos campos del conoci­miento, es sin duda esta riqueza de lo real que desborda toda lengua, toda es­tructura lógica, toda clarificación concep­tual.

Una consecuencia del principio de complementariedad, de gran trascendencia epistemológica, es la posibilidad de superar los conceptos de “objetividad” y “subjetividad” con uno más amplio y racional, que es el de “enfoque”. El enfoque es una perspectiva mental, un abordaje, o una aproximación ideológicos, un punto de vista desde una situación personal, que no sugiere ni la universalidad de la objetividad ni los prejuicios personales de la subjetividad; sólo la propia apreciación.

Sin embargo, no sería correcto pensar que todos los puntos de vista o perspectivas son buenos por igual. Hay enfoques o puntos de vista privilegiados. Así como la función teatral no se observa ni se disfruta en forma idéntica desde una platea, un palco o un balcón, que desde una galería o la tribuna presidencial (y se paga distinto precio en cada caso), hay perspectivas o puntos de vista mejores que otros para comprender las realidades.

Todo ser humano ha nacido y crecido en un con­texto y en unas coorde­nadas socio-históricas que impli­can unos valo­res, intereses, fines, propósi­tos, deseos, necesi­da­des, inten­ciones, temores, etc. y ha tenido una educa­ción y una forma­ción con experiencias muy particulares y persona­les. Todo esto equivale a habernos sentado en una determinada bu­ta­ca para pre­senciar y vivir el espectáculo teatral de la vi­da. Por esto, sólo con el diálogo, la interacción y el inter­cam­bio con los otros especta­dores –espe­cialmente con aque­llos ubicados en posicio­nes contra­rias e, incluso, con una episteme radicalmente diferente– podemos lograr enri­quecer y comple­mentar nuestra percep­ción de la reali­dad.

En consecuencia, es necesario enfatizar que resulta muy difícil, cuando no imposible, que se pueda siempre demostrar la prioridad o exclusivi­dad de una deter­minada disciplina, teoría, modelo o método (o cualquier otro instrumento concep­tual que se quiera usar) para la interpretación de una realidad específi­ca.

Descartes, en el Discurso del Método –y en un contraste paradójico con la orientación general de su doctrina– dice que “la razón es la cosa mejor distribuida que existe”. Quizás, sea ésta una afirmación que debiera escul­pirse con letras de oro en todo tratado que verse sobre el conoci­miento humano.

En efecto, toda mente humana sana percibe y descubre algún sentido en las realida­des con que se enfren­ta y le parece que su percepción es la mejor, la más “verdadera”. El problema reside en que no tenemos un criterio seguro, infali­ble, para aceptar una y descartar todas las demás; lo cual no quiere decir que todas sean igualmente buenas. Por esto, a veces, se recurre al consenso de la mayoría. Pero “la verdad”, lamentablemente, no coincide democráticamente con el parecer de la mayoría. La mayoría puede estar equivocada. Si, en cambio, pudiéra­mos poner en conjunto esos “fragmen­tos de verdad”, ese significado que cada mente humana descubre en el objeto que aborda, si pudiéra­mos lijar unos con otros y quitarles lo que tienen de menos valioso, tendríamos una verdad muy respe­table y aprecia­ble, una figura de la verdad como la figura que resulta de la unión de las piezas del mosaico en que está dividida. Éste será precisamente el objetivo básico que persiguen los Grupos Focales de Discusión.

El Papa Juan XXIII hablaba mucho de “los signos de los tiempos” como guía para nuestra orientación existencial. Quizás, uno de estos signos de nuestro tiempo –con su multi­pli­cidad de saberes, filosofías, escuelas, enfoques, disciplinas, especia­lidades, métodos y técnicas–, sea precisamente la necesidad imperiosa de una mayor coordinación, de una más profunda unión e integración en un diálogo fecundo para ver más claro, para descubrir nuevos significados, en esta nebulosidad ideológica en que nos ha tocado vivir.

Esta tarea, que en sí pudiera asustar a cualquie­ra, quizá no sea esencial­mente diferente de la que realiza el buen fotógrafo aludido al sacar, en una fiesta, muchas fotos desde muy diferentes puntos de vista y estructurar, después, un bello álbum de la misma. Sin embargo, implica el paso de una teo­ría de la racionalidad li­neal, inducti­vo-de­ductiva, a una estruc­tural-sistémica.

2. Metodología de los Grupos Focales

Según Morgan (1998b), los grupos focales se desarrollaron en tres fases: primero, en la década de 1920-30, los científicos sociales los usaron con una gran variedad de propósitos, entre los cuales sobresalía el desarrollo de cuestionarios panorámicos. En segundo lugar, entre la segunda guerra mundial y la década de los 70, los grupos focales fueron utilizados principalmente por los investigadores del mercado para comprender los deseos y necesidades de la gente. Finalmente, desde 1980 en adelante, han sido usados por diferentes profesionales para hacer investigación relacionada con la salud, la familia, la educación, la conducta sexual y otros tópicos sociales. En los últimos años, los científicos sociales han comenzado a considerar que, efectivamente, el grupo focal es una importante técnica de investigación cualitativa y su uso se ha incrementado considerablemente en todos los campos de las ciencias humanas.

Las dos técnicas principales usadas para recoger información en la metodología cualitativa son la observación participativa y las entrevistas en profundidad. Los grupos focales poseen elementos de ambas técnicas, y, aunque mantienen su unicidad y distinción como método de investigación, son como “un modo de oír a la gente y aprender de ella” (Morgan, 1998b, p. 9). Los participantes en los mismos encuentran la experiencia más gratificante y estimulante que las entrevistas individuales.

2.1 Áreas y Temas

El grupo focal es, ante todo, un grupo de trabajo, tiene una tarea específica que cumplir y unos objetivos que lograr: será la naturaleza, o angustia que produce un tema de salud, la actitud de rechazo o simpatía por un producto comercial, el comportamiento concreto y las razones que avalan su rutina en la vida social, u otro escogido entre la gran variedad de temas de la vida privada o pública. En el fondo, toda la investigación gira en torno a una pregunta explícita o implícita, pero que, cuanto más clara sea, más fácilmente orientará todo el proceso de búsqueda; la pregunta, a veces, la formula claramente “el cliente” que solicita la investigación.

Los temas que más sintonizan con la técnica de los grupos focales son aquellos que, por su naturaleza, tienen muchas caras, perspectivas o puntos de vista, y, por ello, requieren el concurso de diferentes enfoques o abordajes, aspectos que sólo nos los pueden ofrecer diferentes personas con variadas experiencias, intereses y valores.

2.2 Objetivos de la Investigación

El objetivo fundamental del grupo focal es alcanzar o lograr el descubrimiento de una estructura de sentido compartida, si es posible consensualmente, o, en todo caso, bien fundamentada por los aportes de los miembros del grupo.

2.3 Conformación de los Grupos

Un grupo focal de discusión está constituido por una estructura metodológica artificial; no es un grupo natural de conversación, ni de aprendizaje o de terapia psicológica, ni tampoco es un foro público, aunque tenga un poco de todas esas modalidades. El grupo focal va cambiando a medida que progresa en su actividad. Algunos expertos en la técnica aconsejan que sus miembros no pertenezcan a un grupo previo (familiar, vecinal, laboral); otros aconsejan lo contrario. Ambos tienen su parte de razón, según se vea el conocimiento recíproco previo de los miembros en su parte de ventaja y utilidad, en ciertos momentos de la discusión, o según se aprecie ese conocimiento recíproco previo en su componente inhibitoria en otros momentos. Ambas cosas se pueden dar de acuerdo al tema a estudiar y habrá que tenerlas en cuenta.

La muestra de estudio no responde a criterios estadísticos, sino estructurales, es decir, a su representatividad de determinadas relaciones sociales en la vida real. Las variables más significativas son las de edad, sexo, clase social, población y otros, que buscan obtener producciones de cada clase o conjunto. No sería conveniente, por ejemplo, juntar en un grupo patronos y obreros, o padres e hijos, o adolescentes y adultos (entre jóvenes de 15 y 18 años puede existir un abismo), o adolescentes de ambos sexos; ello inhibiría la producción de ideas por diversas razones; pero un grupo muy homogéneo producirá resultados muy simples y obvios. Por todo ello, la homogeneidad y la heterogeneidad habrán de combinarse después de ponderar bien las ventajas o desventajas, las conveniencias y los inconvenientes de cada caso particular.

En cuanto al número y tamaño de los grupos, las experiencias con esta técnica demuestran que el número de grupos puede ir de 2 a 10 (predominando los estudios con 4 ó 5 grupos), según la naturaleza del tópico a investigar; y el tamaño de cada grupo que se ha demostrado más eficaz es el que se forma con 4 ó 6 personas. Salirse de estos límites trae, generalmente, inconvenientes de diversa naturaleza.

Canales y Peinado (1998) presentan un diseño que realizaron para el estudio de “La Cultura del alcohol entre los jóvenes de la Comunidad de Madrid”. En él balancean diferentes variables, en 9 grupos, tratando de equilibrar las ventajas y desventajas de los grupos:

Grupos:

1: Madrid, mujeres de 15 a 16 años, de estatus medio-medio y medio-alto.

2: Madrid, hombres de 17 a 20 años, de estatus medio-bajo.

3: Madrid, hombres y mujeres de 21 a 25 años y estatus medio-medio.

4: Cinturón industrial, hijos de obreros, hombres de 15 a 16 años.

5: Cinturón industrial, obreros o hijos de obreros, hombres de 17 a 20 años.

6: Cinturón industrial, obreros, hombres y mujeres, de 21 a 25 años.

7: Provincia, hombres de estatus medio-bajo, de 15 a 17 años.

8: Provincia, mujeres de estatus medio-medio, de 17 a 20 años.

9: Provincia, hombres y mujeres, de estatus medio-medioy medio-alto, de 21 a 25 años (pp. 301-2).

Un punto que hay que atender, y cuya solución no se puede generalizar, es el relacionado con la gratuidad o menos del trabajo que realizan los miembros de los grupos. Así como los miembros de clase media-baja se molestarían si no se les da una contraprestación, los de clase media-alta, quizá, lo harían si se les ofrece. Por ello, hay que estudiar qué sería lo mejor en cada caso y en qué consistiría dicha contraprestación.

También es importante la elección del espacio físico para realizar la reunión. No debe ser un local que evoque otro tipo de vivencias en los miembros del grupo, como el de reuniones gremiales, sindicales, etc.; es preferible un local neutro, pero, al mismo tiempo, que no los aleje demasiado del ambiente natural donde desarrollan sus vidas, pues ello crearía un factor de artificialidad inconveniente. Si se hace en torno a una mesa, es aconsejable que la mesa sea redonda, pues facilita espacialmente la comunicación; si la mesa es rectangular, no conviene que el investigador se siente en un frente como quien preside con autoridad.

2.4 Papel del Investigador: director, guía, facilitador, animador

El papel del investigador es externo durante todo el proceso de la reunión. No participa en la producción de la ideas, ni, mucho menos, evalúa, aprueba o desaprueba el contenido de lo que va apareciendo; sólo guiará la reunión dando la palabra, si ello es necesario, trayendo la conversación hacia la temática en cuestión si hay digresiones serias, pidiendo que concreten o integren sus ideas si hay dispersión, etc. Canales y Peinado, en la investigación citada (1998), sugieren, para comenzar y salvando las diferencias, algo así como la siguiente introducción:

Buenas tardes. Antes de comenzar quería agradecerles su asistencia. Les hemos convocado para hablar del consumo del alcohol; estamos llevando a cabo una investigación sociológica sobre este tema, y para ello estamos realizando diversas reuniones como ésta, en las que se trata de que ustedes discutan sobre el tema, como en una mesa redonda, abordándolo inicialmente desde la perspectiva que les parezca más relevante u oportuna. Después iremos concretando los diversos aspectos que vayan apareciendo espontáneamente y otros de interés para el estudio. Como comprenderán, para esta investigación es de capital importancia que sometan a discusión aquí sus opiniones, y que comenten todo cuanto se les ocurra sobre este tema del alcohol (p. 307).

Sin dirigir propiamente la reunión, quizá el investigador tenga que hacer o repetir la pregunta fundamental del estudio más de una vez, tenga que “animar” un poco para romper el hielo en la fase inicial, asegurando que no hay respuestas u opiniones “correctas” o “equivocadas”, o tenga que intervenir en algún nudo del discurso, pero nunca opinará sobre lo dicho por el que habla. Una vez iniciada la conversación, el grupo buscará su propio centro y caminará solo.

Es posible que en el grupo aparezca alguien que acapare la conversación, o tome un cierto liderazgo. En este caso, no hay que acallarlo; si es un auténtico líder es porque el grupo se ve representado por él y comparte sus ideas. Si en cambio es un “líder” que se impone al grupo, que lo avasalla, será el grupo el que lo ponga en su puesto. Si el grupo no lo hace, sí será necesaria una intervención por parte del investigador que haga hincapié en la relatividad de todo punto de vista y de toda perspectiva individual (también los de ese “líder”).

2.5 Duración de la Sesión

Una reunión normal, para una investigación corriente, puede durar una o dos horas. En algunos casos, puede durar hasta cuatro y, excepcionalmente, puede requerir un fin de semana. En todo caso, mucho dependerá de la dinámica particular del grupo y de la temática tratada, y será el director de la investigación el que decidirá cuándo un tema ha sido suficientemente cubierto y saturado para los fines que persigue la investigación.

2.6 Dinámica de la Sesión

Cuando hablamos siempre decimos más y algo distinto de lo que nos proponemos: los lapsus linguae, ciertos chistes, ciertos titubeos y algunas perífrasis nos lo recuerdan. No siempre somos dueños de la estructura que genera nuestro proceso de hablar; por eso, nos contradecimos, nos desdecimos y cambiamos de opinión. Es aquí donde el trabajo de grupo, con la dinámica consciente e inconsciente que suscita y moviliza, nos ayuda en el proceso de esta situación discursiva. Entre tanto, el facilitador de la investigación irá observando cómo los miembros del grupo se involucran en el diálogo compartiendo ideas, opiniones y experiencias, y también debatiendo uno con otro sus puntos de vista y preferencias.

La dinámica de la discusión contrastará las opiniones pertinentes, adecuadas o más válidas con aquellas que lo son menos. El intercambio grupal irá logrando, poco a poco, con su interacción democrática, con la articulación de las diferentes perspectivas, con el cruce de opiniones, –y con lo que Denzin (1989) llama el “interaccionismo simbólico”– el famoso consenso de que nos habla Habermas (1999); un todo que siempre será más que la suma de sus partes. Esto, evidentemente, no quiere decir que, al interconectar los diferentes puntos de vista, no se presenten batallas imaginarias o reales por la posesión del sentido y, a veces, para hacer prevalecer no tanto un punto de vista cuanto un “yo”, real o imaginariamente herido. Sin embargo, todo ello hace que cada parte del proceso, es decir, cada interlocutor “al conversar cambie, como cambia el sistema en que conversa” (Ibáñez, 1988).

Los textos deberán ser grabados y, en algunos casos, convendrá también registrar el vídeo, ya que el lenguaje no verbal es, a veces, más elocuente que el verbal y el contexto en que se producen las ideas juega un papel determinante en la asignación de significados a las cosas. Los asistentes deberán conocer que se está grabando y estar de acuerdo con ello.

Este material enriquecerá la observación directa presenciada por el investigador y será indispensable para el análisis posterior por parte de él, para la jerarquización de las ideas producidas, para la estructuración y contrastación de esas ideas y opiniones y para la generación de posibles hipótesis y teorías en la línea del pensamiento de la “teoría fundamentada” de Glaser y Strauss (1967), ya que el grupo generalmente no logra integrar mucho las cosas durante el transcurso de la sesión.

3. Etapa Final.

Precisamente, porque el grupo, o los grupos, ofrecen el material pero no pueden integrarlo mucho, la etapa final corresponde al director de la investigación. Ciertamente, los hallazgos principales pueden haber ido aflorando en la medida en que nosotros estemos abiertos y seamos receptivos para facilitar su emergencia y aparición. Para ello se requiere, como condición indispensable, que se renuncie, por lo menos temporalmente, al “único” orden aparente, a la “única” lógica siempre usada, a la “única” racionalidad siempre aceptada, y que se permita cierta entrada a lo que al principio puede presentarse como un desconcertante “desorden”, “caos” y “sinsentido”, porque muy bien puede haber, en ese campo desconocido y vivido por los miembros de los grupos, otro tipo de orden, otra clase de lógica y otra forma de racionalidad que no pueden entrar completamente en nuestros esquemas anteriores. En última instancia, lo nuevo y original puede serlo en muchos aspectos, en muchas formas y en muchos niveles que desafían nuestra capacidad lógica usual y corriente.

Pero, para captar eso “nuevo y original”, se requiere una inmersión lo más completa posible en el material recogido. Cuanto más completa y duradera sea esta inmersión, cuanto más se estime y aprecie el campo objeto de nuestro conocimiento, cuanto más abierto se esté a los detalles, matices y sutilezas del mismo, más fácil será la captación de un nuevo conocimiento.

Por todo ello, al reflexionar y concentrarse en los contenidos producidos, en esa contemplación, irán apareciendo en la mente del director de la investigación las categorías o las expresiones que mejor las describen y las propiedades o atributos más adecuados para especificarlos; sin embargo, conviene conservar en lo posible los términos y expresiones originales usados por los miembros de los grupos, pues, a veces, tienen una riqueza no traducible. De esta forma, se logrará llevar a cabo apropiadamente un proceso de categorización, estructuración y teorización. Esos procesos permitirán la emergencia de la posible estructura teórica, “implícita” en el material recopilado.

No conviene precipitarse. El cerebro humano no es una máquina a la que se aprieta un botón y ¡listo!; es algo mucho más valioso que eso, porque puede crear algo nuevo, lo cual jamás hará una máquina; sin embargo, necesita cierto tiempo para relacionar las nuevas ideas con el volumen de información de que dispone.

En síntesis, el método de los grupos focales de discusión es un método relativamente fácil y rápido para solucionar muchos problemas que la vida nos plantea diariamente. Tiene, además, la ventaja de que es sociocéntrico, como le gustaba enfatizar a Piaget (1976) y está muy cercano a las representaciones sociales que tanto ha trabajado y desarrollado Moscovici (1983).


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Sofía B

Sofía B dijo

Comentario sobre Grupos Focales.

La investigación cualitativa busca los significados, por eso la mayoría de las técnicas que la componen tienen características similares. Nuevamente encontramos que el lenguaje se convierte en la base para recopilar y explorar los sentidos y concepciones de una realidad social. Es decir, a través del intercambio de palabras entre diferentes actores, en este caso guiados por un moderador, se logra profundizar en el conocimiento de opiniones, interpretaciones o significados de un grupo compuesto por ese algo común. Simplemente se consigue tener acceso a la realidad social de los sujetos.

Esta técnica parte de una recopilación de los dictámenes de individuos que juegan con el lenguaje (verbal y no verbal, el último también es importante porque delata emociones que sostienen el discurso verbal) al mismo tiempo que se interacciona con otras posturas-visiones. Es por esto que los investigadores deben estar abiertos y concentrados para así poder recoger todos los detalles, lo nuevo y lo imprevisto. Los grupos focales equivalen a la encuesta cuantitativa porque nos ofrecen una visión general, citando el texto, “se generaliza un sector de la realidad social”.

En los grupos focales, el moderador invita la participación de cada miembro, lo incluye y le da la libertad de expresar su ponencia sobre el tema que está puesto sobre la mesa. El hecho que diferencia esta técnica de otras como los grupos de discusión, es que en estos se lleva un control, el moderador dirige, define el espacio (junto con las demás personas involucradas en el diseño de la investigación) y construyen las categorías entre otras acciones a priori y a posteriori a la sesión. El hecho de que exista un director del grupo evita que la conversación se desvíe a terrenos que no interesan al investigador. Al ser más controlado que un grupo de discusión, se convierte en una técnica más precisa, por lo que no sólo se explora el conocimiento, las acciones y opiniones sino que involucra variables como son: motivos y maneras de hacer y decir las cosas.

Es una técnica muy completa puesto que parte de la observación como ya se mencionaba y de las entrevistas individuales que se prestan a esa interacción con otros sujetos. Asimismo vemos que es flexible y da resultados rápidamente una vez que se ha determinado el tema y se guía al grupo eficazmente.

30 Marzo 2007 | 03:54 AM

ale gonzalez

ale gonzalez dijo

El lenguaje, desde sus origenes. siempre ha sido el recurso o el medio principal para la comunicacion entre dos individuos o entre mas. El lenguaje se convierte en el medio por el que cada inviduo manifiesta lo que su razonamiente quiere decir, o lo que el razonamiento le hizo interpretar.

La interpretacion individual, guiada por el criterio racional del individuo, deberia de ser valorado al igual que la interpretacion lograda por un grupo en de personas en especifico. La investigacion cualitativa se enriquece por estas interpretaciones que pueden ser consideradas como detalles subjetivos. La subjetividad sensibiliza una investigacion, involucrando el hecho de como las emociones influyen en la interpretacion de un individuo.

Entonces a traves del lenguaje intercambiado entre dos sujetos o mas, se crea la conversacion. Es a traves de estas conversaciones ricas de interpretaciones, criterios, opiniones, se puede investigar, aprender y comprender acerca de una realidad social. Los grupos focales se encargan de investigar estos critersio u opiniones colectivas a traves de un intercambio de platicas entre un grupo de personas guiadas por un moderador. Es el moderador, que trata de guiar estas conversaciones de una manera muy sutil para poder obtener informacion requerida.

Es importante tener en mente muchos detalles cuando se trata de una investigacion basada en un grupo focal. E lenguaje verbal es el que dira los detalles necesarios de una manera literal, pero el lenguaje gestual o corporal tiene la misma importancia para la investigacion. Estos detalles tienen que ser captados a traves de una camara de video, y de la propia observacion del moderador para que durante la conversacion pueda anotar ciertos sucesos.

De las cosas mas interesantes de un grupo focal, es la interaccion existente entre sujetos que no se conocen y tambien la interaccion entre los sujetos y el moderador. Es fascinante, pues una simple mirada del moderador puede incitar a un individuo del grupo a hablar, y una misma mirada puede hacer que el sujete se calle. El moderador igual se guia por el lenguaje corporal, para darse cuenta quien es timido, o quien es extrovertido, quien va ayudar mas a la investigacion, y quienes son los que tendran puntos en contra. Todo guiado por la percepcion y la intuicion del individuo, que tambien es un detalle maravilloso del ser humano.

30 Marzo 2007 | 08:50 PM

sofia J

sofia J dijo

En esta técnica, lo que se pretende es recopilar datos o explorar en un tema, conocimientos y opiniones mediante la interacción de participantes.
Es importante saber que piensan, pero sobretodo saber como y porque lo piensan de cierta forma..
Los que mas la utilizan son investigadores de mercado y los interesados en fenómenos de opinión publica.
La técnica de grupo focal tiene algunas ventajas (flexible, barata, capta datos reales en un ámbitos social, etc.) como también desventajas (difícil de analizar datos porque no hay mucho control, debe hacerse en un ambiente propicio y muchas veces diferentes grupos resultan ser problemáticos).
El moderador es el encargado de dirigir, y controlar al grupo para que la calidad de información que se recopile así como el ambiente puedan ser de la mejor calidad.

30 Marzo 2007 | 08:55 PM

Esmeralda

Esmeralda dijo

El Grupo Focal es una técnica cualitativa de recopilación de tipo conversacional, eficaz para propiciar la exploración de un tema a partir de la interacción entre los participantes, en la cual el moderador, a diferencia de la técnica de Entrevista Grupal, desempeña un papel mucho más directivo que le permite controlar hasta cierto punto la conversación y sus temas, disminuyendo la incertidumbre.
Sirve ante todo para la exploración de los conocimientos, prácticas y opiniones en un ambiente social, examinando además las causas de los mismos; es una herramienta de gran utilidad debido a su flexibilidad, resultados rápidos y relativos bajos costos.
Es habitual el convocar a más de un grupo para aumentar la validez de los resultados. Dichos grupos están constituidos comúnmente por 7 o 12 personas. Usada en los últimos años para el estudio de los fenómenos de opinión pública. Está constituido por una estructura metodológica artificial; no es un grupo natural de conversación, ni de aprendizaje o de terapia psicológica, ni tampoco es un foro público, va cambiando a medida que progresa en su actividad. Su objetivo fundamental es alcanzar o lograr el descubrimiento de una estructura de sentido compartida, si es posible consensualmente, o, en todo caso, bien fundamentada por los aportes de los miembros del grupo. Los grupos focales se desarrollaron en tres fases: primero, en la década de 1920-30, los científicos sociales los usaron con una gran variedad de propósitos, entre los cuales sobresalía el desarrollo de cuestionarios panorámicos. En segundo lugar, entre la segunda guerra mundial y la década de los 70, los grupos focales fueron utilizados principalmente por los investigadores del mercado para comprender los deseos y necesidades de la gente. Finalmente, desde 1980 en adelante, han sido usados por diferentes profesionales para hacer investigación relacionada con la salud, la familia, la educación, la conducta sexual y otros tópicos sociales.
Resulta de sumo interés que aunque el grupo focal centra su atención en un tema específico de estudio e investigación, desde determinada disciplina y punto de vista, igualmente la ciencia, la filosofía, la historia y el arte pueden ser entendidas como modos diferentes y complementarios de descripción de la misma realidad, cada una ofreciendo una aportación única. De la misma forma cada herramienta de investigación ofrece resultados, que a pesar de parecer en ocasiones contradictorios, realizan construcciones y análisis valiosos acerca de un mismo fenómeno.
Por ello al igual que en los grupos focales, es necesario contar con una mayor amplitud de criterios que puedan enriquecer las perspectivas consideradas y aportar nuevas.

5 Abril 2007 | 10:48 PM

mariaT

mariaT dijo

“Necesitamos una racionalidad más respetuosa de los diversos aspectos del ser del pensamiento, una racionalidad múltiple”
Hacer de los grupos focales una forma de conocer la psique humana y no solo un método cualitativo de sacar información, hacer de este manera de conocimiento de la mente humana una forma racional en la que los uno como mediador puede conocer diversos puntos de vista y verlos como parte de la vida y no un motivo de juicio.
Los grupos focales nos sirven para tener el conocimiento en un entorno social, es una manera de hacer de la investigación cualitativa mucho mas diversa que solo una entrevista.
Se puede hacer uso de los grupos focales para tener diferentes puntos de vista de los que piensan los grupos de personas en un contacto determinado.
Me parece que los grupos focales pueden ser muy subjetivos pero si el moderador sirve realmente de guía, puede llegar a conocer verdaderamente lo que se piensa y sobre todo siente la gene a entrevistar.

9 Abril 2007 | 03:53 AM

ale santamarina

ale santamarina dijo

Para temas que tienen muchos puntos de vista los grupos focales son muy buena opción ya que como son muchas personas no todas piensan igual, lo interesante es ver como van concordando con ciertas cosas, esas son a las que les tienes que poner atención.
“un modo de oír a la gente y aprender de ella” (Morgan, 1998b, p. 9).
Pienso que los grupos focales pueden ser muy subjetivos, ya que nunca sabes si la persona te esta diciendo la verdad, pero por eso tienes que ser muy observador e interpretar lo que dice, como lo dice, y el lenguaje corporal...mucho de este trabajo lo tiene que hacer el moderador mediante se lleva acabo la investigacion. Sin embargo, puede ser muy util analizar despues lo que quedo grabado y asi también llegar a otras conclusiones. Pienso que los grupos focales son muy efectivos para hacer publicidad.

9 Abril 2007 | 08:22 PM

Andrea

Andrea dijo

Los grupos focales son una técnica de investigación, que como las demás, necesita de una fundamentación y una metodología a seguir. Además, se deben tomar en cuenta ciertos elementos respecto a las personas que van a participar en el grupo focal, desde su personalidad hasta sus intereses. Sin embargo, que esas personas estén ahí y den su opinión no significa que todas sean buenas pero de igual manera deben tomarse en cuenta y tener buen criterio para sondear.

Los grupos focales tienen tareas específicas y objetivos, los cuales se deben de estar dirigiendo continuamente en la sesión; este es el trabajo del lider o moderador, siendo consciente del tiempo y de la participación de los integrantes. Además, los resultados de ésta no son estadísticos sino estructurales pues tienen que ver con la sociedad a la que el grupo pertenece.

Finalmente, el contenido obtenido es lo que debe ser analizado.

Esta técnica tiene pros y contras dependiendo de la organización del mismo. Sin embargo, es una buena opción para sondear la opinión de un sector determinado.

10 Abril 2007 | 04:49 PM

mafer

mafer dijo

La tecnica de los grupos focales me parece asertiva de cierta manera en el sentido que se concentra en un mismo grupo de personas, sin conocerse, características comunes que daran un resultado que podemos entonces atribuirle una cierta universalidad. Para la realización de estudios con grupos focales se debe seguir un método estricto, al igual que con cualquier otra técnica. Debemos asegurarnos de que los participantes no se conozcan entre si pero que desarrollen una relación de grupo participativo, para de este modo estimular los resultados esperados y no tener problemas en cuanto a la contribución y cooperación con el intercambio de ideas e información. De esta manera, es el líder en quien recae la responsabilidad de mantener el orden y respeto entre los participantes del grupo focal, fomentar sus aportaciones, así como el hacer seguir el método al pie de la letra con el grupo completo, pues finalmente ésta persona es el investigador que debe de tener actitud vigilante con la que captar todo los detalles sucedidos y estar al tanto de lo que sucede en todas las sesiones de grupos focales.

16 Abril 2007 | 09:39 PM

vvvvv

vvvvv dijo

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11 Febrero 2008 | 07:14 PM

Alejandra Amieva

Alejandra Amieva dijo

Grupos focales, como lo menciona en la lectura lo focal es la parte que centraliza la atención y el ínteres en un tema específico del estudio y la discusión es la interacción que se tiene mediante un grupo de personas que dan su opinión. En este grupo las ideas se exponen y siento que es un buen recurso porque puedes comparar y opinar abiertamente. En este grupo existe un moderador que es el cordinador de está discusión y finalmente el que da la última palabra. Estos grupos tienen una meta, un objetivo y logran su cometido tras varias opiniones.

12 Febrero 2008 | 01:07 AM

Renny

Renny dijo

EXCELENTE TRABAJO.
LOS FELICITO POR PUBLICARLO.
LES SUGIERO SIN EMBARGO, QUE COLOQUEN EN LUGAR VISIBLE,
EL NOMBRE DEL AUTOR, QUE ES MIGUEL MARTINEZ MIGUELEZ,
Y LA OBRA DE DONDE EMERGE ESTE EXTO ES
"CIENCIA Y ARTE DE LA METOLOGIA CUALITATIVA",
DE DITORIAL TRILLAS.

GRACIAS.

20 Febrero 2008 | 02:23 AM

Alberto V

Alberto V dijo

Me parece un buen artículo, describe bien la técnica solo que no todos los problemas son atribuibles a situciones sociales en el sujeto, sino también a situacones sicológicas por ejemplo. Por lo que convendría señalar que esta técnica es para abordar tales o cuales objetos de estudio y su forma de realizar el análisis posterior.situaciones que no leí. y que me parecería importante que apareciera.

3 Abril 2008 | 07:26 PM

mario andres

mario andres dijo

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13 Abril 2008 | 02:18 AM

jhjuikom,n

jhjuikom,n dijo

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13 Abril 2008 | 02:19 AM

jimmym

jimmym dijo

El artículo es muy didáctico, pero hablando de la aplicación de esta técina quiesiera saber si es posible realizar varias sesiones con un solo grupo focal, que hay diversos autores que mencionan que realizra varias veces el grupo focal a las mismas personas seria lo mejor o en todo caso aplicable para ciertos contextos. porfavor si pueden responder esa interrogante mencinarlo con referencias bibliográficas.

21 Junio 2008 | 06:06 AM

Candy

Candy dijo

Gracias por la información, el trabajo es estos grupos es muy parecido al que realizo con Grupos Operativos de Ayuda Mutua, pero con la diferencia que en éstos últimos no se proponen ni se sugieren los temas y el número de participantes es entre 5 y 9, la discusión es libre, sin censura ni restricciones.

18 Septiembre 2008 | 02:53 PM

July V.

July V. dijo

Hola! Soy Antropóloga social y me parece buenísima la explicación de los grupos focales y la sustentación teórica de los mismos dentro de la investigación cualitativa...Es una técnica interesante para trabajar. Me gustó montones la claridad del artículo.
Gracias!

18 Septiembre 2009 | 05:39 AM

sanchez ailys

sanchez ailys dijo

no me sirve

30 Octubre 2009 | 12:58 AM

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José Samuel Martínez López es Responsable del Área Académica de Investigación del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Contacto: samjusto@yahoo.com, oyecomovamiritmo@hotmail.com y samuel.martinez@uia.mx

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